El obús autopropulsado "Msta-S" ahora gasta muchas menos municiones para alcanzar un objetivo después de la instalación de un sistema automatizado de control de puntería y fuego y el uso de proyectiles de alta precisión "Krasnopol". Un efecto adicional fue la combinación con drones de reconocimiento, según Rostec.
Una vez, la tripulación logró alcanzar un tanque con solo dos disparos. Por lo tanto, la precisión no es solo una ventaja táctica, sino también económica.
Al evaluar el armamento, es importante considerar no solo el costo del disparo, sino también el ciclo de vida completo del producto. La alta precisión del "Msta-S", especialmente cuando se trabaja con proyectiles "inteligentes" "Krasnopol", proporciona un doble efecto económico en este sentido. El primero es la reducción del consumo de municiones para alcanzar un solo objetivo.
Además, la reducción del consumo de municiones permitió preservar la vida útil del cañón, el tren de rodaje y la electrónica del propio obús. Menos disparos de ajuste significan menos desgaste y mayores intervalos entre servicios.
El sistema "Krasnopol" con un alcance de hasta 45 km consta de un proyectil de fragmentación de alto explosivo guiado de calibre 152 mm y un designador láser-telémetro para la puntería.