Una llamarada de clase X, registrada casi a medianoche del 1 de julio, no resultó ser la más potente, pero ocurrió en un lugar extremadamente desafortunado para la Tierra. Según los cálculos del Laboratorio de Astronomía Solar del IKI RAN y ISZF SO RAN, sus consecuencias podrían llegar al planeta el 2 de julio, entre las 21:00 y la medianoche, hora de Moscú.
El evento recibió una puntuación de X1.1, solo un 10% por encima del límite inferior de la categoría más alta. Sin embargo, los centros activos se encuentran ahora casi en la línea Sol-Tierra, por lo que la eyección de plasma se dirige hacia nuestro planeta.
La intriga radica en que la llamarada no ocurrió en la región más grande del año, la número 4478. Esta se mantiene tranquila por ahora. La fuente fue un grupo de manchas solares vecino más pequeño, el 4479, que fue el primero en liberar la energía acumulada.
Los científicos esperan una tormenta magnética de nivel G3, fuerte pero no extrema. Los niveles G4 y las tormentas de radiación de categoría superior son poco probables por ahora, pero la próxima perturbación podría ser la más notable desde marzo.
La región más grande, la 4478, permanece frente a la Tierra y continúa acumulando energía. Por lo tanto, la llamarada actual podría no ser el último evento de esta serie.



Комментарии