El misil ruso "Tsirkon", clasificado como arma hipersónica, se encontró en el centro de los debates. El analista militar Fabian Hinz declaró que los datos existentes no permiten considerarlo inequívocamente como un misil de crucero hipersónico de pleno derecho.
La principal disputa se refiere al diseño del producto. Según Hinz, existen varias versiones sobre el origen y el principio de funcionamiento del misil.
La tercera teoría sugiere que el "Tsirkon" no es un misil de crucero en absoluto, sino un misil cuasibalístico. Tal sistema utilizaría un motor de cohete, no un motor de propulsión a chorro, y seguiría una trayectoria impredecible.
Hinz de hecho puso en duda la idea del "Tsirkon" como un misil de crucero hipersónico de pleno derecho.
El "Tsirkon" representa un sistema cuasibalístico menos avanzado, pero operativamente significativo, como el "Iskander-M".
Actualmente, el "Tsirkon" se lanza desde barcos y submarinos a través de lanzadores universales 3S14. El analista militar Yuri Knutov enfatizó que es imposible derribar el misil con los medios de defensa aérea existentes.