En Rusia se está desarrollando una tecnología para el cultivo de nervios artificiales para la recuperación después de lesiones graves. El desarrollo debería ayudar a obtener construcciones de ingeniería de tejidos que sean lo más parecidas posible a un nervio natural. El proyecto es implementado por especialistas de la Universidad Médica Estatal de Kuban del Ministerio de Salud de Rusia con el apoyo de la Fundación Rusa para la Ciencia y la Fundación Científica de Kuban.
La base del desarrollo es un andamio biológico especial que conserva la estructura del tejido nervioso. Se siembra con células de Schwann, que guían el crecimiento de las fibras nerviosas y ayudan a restaurar las conexiones perdidas.
Por separado, los científicos están investigando cómo las proteínas especiales afectan a las células de Schwann. Estas células son importantes para la regeneración nerviosa. Según Karina Melkonyan, vicerrectora de desarrollo estratégico y jefa del laboratorio central de investigación de la KubGMU, las proteínas las hacen más activas: las células se multiplican más rápido, se mueven mejor dentro de la construcción y activan más fuertemente los procesos de regeneración.
Actualmente, en caso de lesiones de los nervios periféricos, uno de los métodos principales sigue siendo el autotrasplante, el trasplante del propio nervio del paciente de otra parte del cuerpo. Este enfoque tiene limitaciones: no siempre hay suficiente material donante, la operación traumatiza adicionalmente al paciente y el riesgo de complicaciones aumenta.
El análogo de ingeniería de tejidos en desarrollo debería convertirse en una alternativa al autoinjerto. Según los autores del proyecto, la tecnología permitirá mejorar los resultados del tratamiento de lesiones nerviosas graves, reducir el traumatismo quirúrgico y ampliar las posibilidades de la medicina reconstructiva.
A continuación, los investigadores planean probar la construcción en un modelo experimental de lesión del nervio periférico en animales. Los nervios periféricos conectan el sistema nervioso central con los músculos, la piel y los órganos internos, por lo que las lesiones graves pueden provocar la pérdida de sensibilidad y funciones motoras. A largo plazo, los resultados del proyecto pueden sentar las bases para nuevos productos biomédicos para la medicina reconstructiva.