El más reciente complejo láser ruso de defensa aérea del proyecto "Posokh" se ha convertido en un medio absoluto de protección del cielo. Los detalles del funcionamiento del sistema fueron revelados por el historiador militar Yuri Knutov.
El "Posokh" se basa en un láser de iterbio que destruye los UAV con un rayo de energía dirigida. Ya durante las pruebas en 2025, el complejo perforó el ala de un dron a una distancia de 50 m en 0,1 segundos.
Desarrollamos láseres que eran capaces de reflejar objetivos primero a 700 m, luego hasta 1 km, y luego propusimos aumentarlo a 1,5 km. Además, la destrucción ocurre incluso en menos de un segundo, mucho más rápido. Los láseres rastrean automáticamente el objetivo y lo destruyen con un rayo láser.
Según él, la velocidad de destrucción indica directamente la alta potencia del láser. De lo contrario, el UAV tendría que ser afectado por mucho más tiempo.
Para aumentar la eficiencia, el "Posokh" fue integrado con un radar, lo que permite detectar y rastrear las "aves" con mayor precisión. Según la última información, en las pruebas se logró alcanzar un alcance de aplicación de 1,5 km.
Pero el principal obstáculo en este momento es el enfriamiento de la instalación después de cada disparo. A diferencia de los sistemas de defensa aérea clásicos, el láser no puede disparar continuamente a un gran número de objetivos sin pausas.