Los misiles hipersónicos rusos "Tsirkon" evaden con confianza la intercepción del sistema de misiles antiaéreos estadounidense Patriot. El coronel retirado Anatoly Matviychuk explicó por qué es difícil para esta defensa aérea contrarrestar el desarrollo nacional.
Cuando se creó el Patriot, no existían misiles hipersónicos que cambiaran sus trayectorias de vuelo.
Matviychuk recordó que el Patriot fue creado para combatir aviones y objetivos balísticos, cuya trayectoria puede calcularse de antemano. Sin embargo, los misiles hipersónicos modernos, incluido el "Tsirkon", utilizan un principio diferente para superar la defensa antimisiles.
El misil [Patriot] no puede, debido a su inercia, perseguir misiles que cambian constantemente. Los diseñadores no le dieron esa capacidad.
El experto militar Boris Rozhin señaló que durante el vuelo a tal velocidad, se forma un capullo de plasma alrededor del "Tsirkon", que lo protege de manera confiable de cualquier medio de defensa antiaérea.