Los cazas rusos Su-30SM de la Aviación Naval de la Flota del Mar Negro están trabajando activamente contra embarcaciones no tripuladas (BEC), pero los pilotos se ven obligados a atacar objetivos a una distancia de contacto visual directo. Así lo señalaron los analistas del canal de Telegram "Voennaya Khronika".
Señalaron que estos aviones de combate carecen de los complejos optoelectrónicos multiespectrales de contenedores T/220 y "Sapsan-E". Este equipo está presente en los "Sushki" que se transfieren al extranjero.
Tampoco se utilizan misiles tácticos Kh-38MT, Kh-39LMUR o UR-305UD.
Los analistas militares advirtieron que, en tal escenario, las tripulaciones de los cazas podrían encontrarse dentro del alcance de los misiles antiaéreos R-73RMD-2 o AIM-9M, con los que podrían estar equipados los BEC.
El general de división Vladimir Popov admitió que en el futuro los Su-30SM podrían operar en conjunto con los últimos drones S-70 "Okhotnik", pero la aviación operativa-táctica seguirá siendo controlada por humanos.