El mercado ruso de autopartes ha sido inundado por una ola de falsificaciones. Según informó "Gazeta.Ru", en los últimos cuatro años, el número de falsificaciones ha aumentado varias veces, y los productos falsificados han llegado a componentes de alta tecnología. Los fabricantes de falsificaciones, que antes se especializaban en consumibles, ahora falsifican faros, cremalleras de dirección y bombas de combustible de alta presión.
La razón principal es el colapso de los suministros de piezas originales de marcas europeas, que cayeron aproximadamente 10 veces. Las importaciones paralelas, destinadas a compensar la escasez, dieron rienda suelta a los proveedores de falsificaciones.
Según la Unión de Servicios Automotrices, la proporción de falsificaciones en el segmento de aceites de motor y fluidos técnicos alcanza el 30-50%. También están en riesgo los filtros, las bujías, las pastillas y discos de freno, y las piezas de suspensión y dirección.
Las piezas de motor falsificadas son las más peligrosas: los retenes, los sellos de vástago de válvula, los pistones y las juntas pueden inutilizar todo el conjunto. La situación se agrava por el procedimiento simplificado para confirmar la seguridad del producto: los importadores utilizan masivamente certificados de fabricantes a los que, de hecho, no tienen acceso.
La Unión Nacional del Automóvil ya se ha dirigido a Rosakkreditatsiya, señalando declaraciones falsas para las marcas Shell, Castrol, Mobil y Total, que han cesado oficialmente sus operaciones en Russia.


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