Los militares rusos han comenzado a reprogramar drones kamikaze para tareas de defensa aérea y a configurar las placas de iniciación para contrarrestar los hexacópteros pesados. Así lo informó el comandante de la unidad de sistemas no tripulados con el distintivo de llamada Turist.
Según él, casi cualquier persona puede aprender a controlar un dron, pero no todos son capaces de atacar objetivos de manera efectiva.
Hay una placa de iniciación, la programamos y configuramos específicamente para tareas de defensa aérea, para que sea fácil de controlar, mantenga la altitud, sea fácil de manejar, de maniobrar, pero al mismo tiempo tenga un consumo mínimo de batería.
Recordemos que el principal dron interceptor conocido en servicio con las Fuerzas Armadas de Rusia, el "Yolka", ataca objetivos con un impacto cinético. Gracias a su alta velocidad y precisión, el dron literalmente choca con el dron, lo que permite neutralizar rápidamente la amenaza.