El gobierno está discutiendo la prohibición de la conexión directa de grandes consumidores a las barras de las centrales eléctricas. Actualmente, este mecanismo es utilizado principalmente por proyectos de alto consumo energético, incluidos los centros de datos: la conexión cerca de la generación permite reducir costos y evitar la necesidad de tender largas líneas a las subestaciones de las empresas de red.
Si se aprueba la iniciativa, solo las organizaciones de red podrán realizar la conexión tecnológica. En Rosseti consideran que esto es necesario para la estabilidad del sistema energético: según la empresa, los nuevos grandes consumidores en las centrales eléctricas pueden cambiar los modos de operación de las redes, afectar el equilibrio de potencia y requerir infraestructura adicional para el control, la comunicación y la telemetría. Temen que sin tales restricciones, en algunas regiones pueda surgir un déficit de potencia adicional.
Las empresas generadoras discuten este enfoque. En la Siberian Generating Company señalan que la conexión directa no es incontrolada: el procedimiento aún pasa por la organización de red y requiere una evaluación del "Operador del Sistema". Además, un gran consumidor cerca de la estación puede aumentar la estabilidad del sistema; en caso de accidente, se puede desconectar junto con la estación en una isla energética separada.
En Rosatom también creen que al conectarse al sistema energético, se debe elegir la opción más económica, incluida la conexión directa a las centrales eléctricas. La empresa advierte que la revisión de los contratos ya celebrados puede frenar grandes proyectos de alto consumo energético: la conexión es costosa y las inversiones en energía eléctrica tardan mucho en recuperarse. En SGK añaden que la revisión de las especificaciones técnicas emitidas puede dar lugar a litigios judiciales durante años.
Los participantes del mercado de la minería también ven riesgos en la iniciativa. En Sibmain declararon que la empresa no tiene contratos directos con las centrales eléctricas, pero consideran que el mecanismo en sí es importante: permite cargar la generación excedente en Siberia y ofrece a los grandes consumidores un precio más predecible. En Promminer, por el contrario, proponen desarrollar la conexión directa a las barras de las centrales térmicas para asegurar ingresos tanto para la generación como para los proveedores de gas, y trasladar las principales inversiones a los propios consumidores.
Los expertos califican la situación de controvertida. Por un lado, la prohibición hará que el sistema energético sea más manejable y permitirá planificar con mayor precisión el uso de la generación, especialmente en regiones con riesgo de déficit de potencia. Por otro lado, a los centros de datos, las instalaciones de minería y otros grandes consumidores les resultará más difícil y costoso conectarse a la electricidad, y el complejo de redes obtendrá más influencia e ingresos adicionales debido al paso obligatorio de todas las conexiones a través de las redes.

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