En el campo de tiro se realizaron las primeras pruebas del complejo de combate, que consta de cuatro drones interceptores modernizados "Yolka". El módulo de lanzamiento está montado sobre una base giratoria, lo que permite al sistema desplegar rápidamente el bloque de interceptores en cualquier dirección y asegurar la captura de objetivos en todo el perímetro, 360 grados.
La nueva configuración permite coordinar simultáneamente el trabajo de varios aparatos para cubrir el espacio aéreo a bajas y medianas altitudes. Cada dron ahora es capaz de evaluar de forma independiente la situación, elegir la trayectoria de aproximación óptima y transmitir los parámetros tácticos a los demás eslabones del grupo.
El complejo ha sido probado en cuanto a la precisión de la captura de objetivos y la velocidad de despliegue en el terreno. La siguiente etapa prevé la adaptación en serie del equipo a bordo para las condiciones de operaciones prolongadas.
Recordemos que el cuerpo del interceptor está diseñado con un esquema de alas cruzadas, que combina la maniobrabilidad de un multicóptero y la aerodinámica de un avión. Cuatro grupos de hélices están instalados en los extremos de las alas, lo que permite cambiar instantáneamente el vector de empuje y girar con precisión hacia un objetivo en movimiento.