Científicos rusos convierten los residuos lácteos en agua y minerales útiles

La tecnología permite limpiar la materia prima y obtener un ingrediente con alto contenido de potasio simultáneamente

Científicos de la Universidad Federal del Cáucaso Norte (SKFU) han desarrollado un método para obtener agua pura a partir de productos de procesamiento de leche. El desarrollo permitirá a las plantas lecheras reducir el volumen de agua consumida y, al mismo tiempo, producir un valioso ingrediente alimentario. Los resultados del estudio, apoyado por una beca de la Fundación Científica Rusa, se publicaron en la revista Food and Humanity.

En la producción de ingredientes lácteos, como el suero seco y la lactosa, se genera una gran cantidad de residuos. Estos representan alrededor del 80% de la materia prima original y prácticamente no se utilizan. Estos residuos son agua con sustancias disueltas: ácidos orgánicos, urea, amonio y otros compuestos. Entre ellos también hay minerales útiles, incluido el potasio. Al mismo tiempo, para el funcionamiento normal del organismo, es importante mantener el equilibrio de sodio y potasio: normalmente hay demasiado sodio en la dieta y no suficiente potasio, explicaron los científicos.

En este contexto, los especialistas propusieron procesar dichos residuos mediante ósmosis inversa. Esta es una tecnología en la que una solución se fuerza a través de una membrana a alta presión: la membrana permite el paso del agua y retiene moléculas más grandes: sales, azúcares y compuestos orgánicos. A diferencia de los filtros domésticos, estos sistemas funcionan a presiones decenas de veces superiores a la atmosférica.

Los experimentos demostraron que la instalación es capaz de limpiar decenas de metros cúbicos de residuos por hora. El agua obtenida contiene menos del 0,02% de residuo seco y puede reutilizarse en la producción.

El líquido restante después de la filtración es un concentrado de todas las sustancias originales. El análisis mostró que es especialmente rico en potasio. Los científicos propusieron utilizar este concentrado como sustituto parcial de la sal, por ejemplo, en el ayran. Esto permite reducir el contenido de sodio y aumentar la proporción de potasio, haciendo que el producto sea más saludable.

Según las estimaciones de los científicos, hasta la mitad de la sal del ayran se puede sustituir por este concentrado sin cambios notables en el sabor.