El Servicio Federal de Impuestos está alcanzando un nuevo nivel de control sobre el dinero de los rusos. Las autoridades están preparando un mecanismo que permitirá rastrear los ingresos no oficiales prácticamente en tiempo real, incluso fuera del marco de las auditorías.
La esencia es simple: el Banco Central comenzará a transmitir al Servicio de Impuestos los datos de las cuentas donde haya signos de ingresos regulares, ya sean transferencias de otras personas o ingresos similares a los empresariales. Las tarjetas, los monederos electrónicos y cualquier canal a través del cual se mueva el dinero podrían estar bajo atención.
Si antes el Servicio de Impuestos solicitaba extractos después de que comenzaba una auditoría, ahora podrá solicitar datos por adelantado, simplemente sobre la base de una actividad sospechosa. De hecho, se trata de una transición al monitoreo constante.
La principal zona de riesgo son las transferencias P2P. Formalmente, se trata de "transferencias entre personas físicas", pero es a través de ellas que a menudo se realizan pagos por servicios, trabajos a tiempo parcial y negocios no registrados. Ahora quieren analizar sistemáticamente tales operaciones y separar los "regalos" de los ingresos reales.
Qué transferencias específicas caerán bajo el filtro se determinará por separado: el Servicio Federal de Impuestos y el Banco de Rusia establecerán los criterios y la frecuencia de la transmisión de datos. Pero el vector general ya está claro: el control se volverá constante, no solo después del inicio de una auditoría.
Según las autoridades, esto debería "blanquear" la economía y reducir los esquemas grises. Para los propios rusos, esto significa una cosa: las transferencias habituales "a la tarjeta" se considerarán cada vez más como un ingreso potencial con preguntas posteriores del Servicio de Impuestos.
El proyecto de ley ya ha recibido la aprobación de la comisión gubernamental y puede cambiar notablemente las reglas del juego para todos los que ganan fuera del sistema oficial.