La FEFU elaboró un mapa detallado del carbono en la bahía Ayaks: Lídar y UAV se combinaron por primera vez para el monitoreo del carbono

El polígono del Lejano Oriente fue el primero en aplicar una combinación de escaneo terrestre y aéreo

Científicos de la Universidad Federal del Lejano Oriente (FEFU) elaboraron un mapa detallado del carbono en el polígono de carbono en la bahía Ayaks en el Mar de Japón. Así lo informó TASS el 20 de marzo en el Ministerio de Ciencia y Educación Superior de la Federación Rusa. El polígono de carbono del Lejano Oriente se convirtió en el primero entre los 19 que operan en Rusia en aplicar una combinación de escaneo aéreo y terrestre: UAV, lídar y cámaras multiespectrales. Los modelos digitales resultantes servirán de base para el monitoreo a largo plazo del balance de carbono de los ecosistemas costero-marinos. El trabajo se realizó con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Educación Superior en el marco del proyecto "Evaluación del potencial de secuestro de los ecosistemas costero-marinos".

¿Cómo se elaboró el mapa de carbono en la bahía Ayaks en el Lejano Oriente?

Los científicos realizaron estudios en las estaciones frías y cálidas, determinaron las especies de árboles y sus parámetros. Para la recopilación de datos se utilizaron escaneo láser terrestre y aéreo, fotografía aérea clásica y multiespectral con sistemas aéreos no tripulados. A partir de los datos de los UAV, el equipo creó gemelos digitales de las secciones del polígono, lo que permitió aumentar la precisión y la eficiencia en la determinación de la biomasa y las reservas de carbono.

El área de investigación está ubicada en el campus de la FEFU en la isla Russky en la bahía de Pedro el Grande. El área de la terraza costera y el área marina es de más de 20 hectáreas.

Resultados clave del mapeo de carbono en la bahía Ayaks

Las principales reservas de carbono se concentran en la zona forestal. La vegetación de pradera, a pesar de su extensa área, acumula mucho menos. La base cartográfica creada permitió calcular las reservas preliminares de biomasa aérea y carbono en todo el territorio del polígono.

Los ecosistemas costero-marinos son uno de los principales sumideros naturales de carbono. Su monitoreo preciso es fundamental para la verificación de las unidades de carbono en el marco de los acuerdos climáticos. Antes de la aparición de la metodología de la FEFU, el mapeo preciso de tales ecosistemas requería mediciones terrestres costosas o daba una baja resolución con la teledetección. La combinación de lídar y UAV multiespectrales resuelve este problema y abre la posibilidad de escalar a los 19 polígonos de carbono de Rusia.

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