La empresa ZAO "Rossi" desarrolló para los militares rusos un nuevo dron interceptor no tripulado para destruir drones, que recibió el nombre de "Bulavka". La novedad está destinada precisamente a la destrucción cinética de objetivos aéreos.
El dron no está equipado con ojiva; la carga útil máxima del aparato es de 200 g. El aparato puede acelerar hasta 270 km/h, precisaron los desarrolladores.
"Bulavka" ya superó un conjunto de pruebas y puede utilizarse para proteger el territorio de localidades, instalaciones del complejo de combustible y energía y otros objetos importantes.
Asimismo, en febrero en Russia concluyeron las pruebas de los nuevos drones interceptores "Shershen". Su tarea principal es cubrir las posiciones de los sistemas lanzallamas pesados (TOS) y de instalaciones civiles estratégicamente importantes.