El 30 de enero de 2026, en la central nuclear Kursk NPP-2 comenzó la operación piloto-industrial de la primera unidad de potencia, una etapa clave en la puesta en servicio del más reciente activo de generación de la energía nuclear rusa. Según los datos del operador, a las 14:00 hora de Moscow, la potencia eléctrica instalada de la unidad alcanzó 408 MW, lo que corresponde al 40% de los 1200 MW nominales. Desde el momento del arranque energético, la instalación ya ha generado y suministrado al sistema energético unificado del país más de 71 millones de kWh de electricidad.
La operación piloto-industrial sigue a la etapa de arranque energético y prevé un aumento gradual de la carga con pruebas paralelas de todos los sistemas en modos normales. En las próximas semanas, los ingenieros planean llevar de forma secuencial la instalación del reactor al 60%, 80% y, finalmente, al 100% de la potencia de diseño. Solo después de completar las pruebas integrales a carga nominal, la unidad de potencia recibirá autorización para la operación comercial permanente.
La especial importancia del proyecto se subraya por la aplicación de la instalación de reactor VVER-TOI ("reactor energético agua-agua con soluciones técnicas y organizativas mejoradas"), un desarrollo nacional de generación "3+". La tecnología garantiza un mayor nivel de seguridad pasiva, una vida útil de diseño de 60 años y la posibilidad de funcionamiento autónomo de los sistemas de protección durante hasta 72 horas sin intervención del personal. Kursk NPP-2 se convertirá en la primera central de Russia construida completamente con el uso de la serie VVER-TOI.