En Corea del Norte se conservan grandes reservas de misiles antiaéreos soviéticos de la familia S-75, que pueden utilizarse para mejorar las capacidades de ataque. Esta opinión la expresó Vladimir Khrustalev, experto en el complejo militar-industrial y armas nucleares de Corea del Norte.
Recordó que Corea del Norte recibió de la URSS 38 complejos SA-75M «Dvina», 3 complejos S-75M3 «Volga» y más de 1300 misiles. China realizó entregas adicionales de sistemas HQ-2. En la década de 1970, con la asistencia de la URSS, se creó en el país una empresa de reparación para el mantenimiento de complejos y municiones.
Estos sistemas no son aptos como SAM reales. Pero los propios misiles para este complejo tienen una energía bastante decente, e incluso fuera de las tareas de defensa aérea pueden ser muy útiles.
Por ejemplo, en Rusia ya se han creado misiles objetivo RM-75 sobre su base, y en China, Irán y Yemen productos similares se han transformado en misiles balísticos con un alcance de hasta 350 km.
Según el experto, en Corea del Norte se conservan lanzadores, equipos y especialistas con experiencia práctica en operación. Esto permite, si es necesario, organizar la modernización de las reservas.
El uso de misiles antiaéreos norcoreanos modificados como "misiles balísticos baratos de saturación de defensa aérea y defensa antimisiles" parece bastante apropiado.
Khrustalev añadió que los misiles del S-75 pueden lanzarse simultáneamente con misiles táctico-operacionales, creando una situación de objetivo compleja.