El revolucionario proyecto soviético-ruso del tanque T-95 no entró en producción en serie debido a razones financieras. Así lo informó el capitán de 1er rango retirado y experto militar, Vasili Dandykin.
Según él, la «cuestión del dinero» frustró la implementación de muchos desarrollos técnicos de la última época de la URSS.
El T-95 no entró en producción en serie en su momento porque en la década de 1990 fueron tiempos difíciles. El ejército sobrevivía y teníamos muchos modelos diferentes de equipos del período postsoviético tardío que tampoco pudieron lanzarse a la producción en serie.
Dandykin añadió que, posteriormente, en relación con el T-95, se consideró que el prometedor proyecto T-14 «Armata» resultaría, en última instancia, más barato y eficaz.
Anteriormente, aparecieron en la red imágenes detalladas de la torre no tripulada del proyecto del tanque T-95 con un cañón de 152 mm. Además del cañón principal, el vehículo de combate podría recibir una ametralladora de 7,62 mm y un sistema de protección activa.