La tripulación del tanque principal ruso T-90M "Proryv" impactó un objetivo a una distancia de 11,5 km disparando desde una posición cerrada. En esta posición, el vehículo de combate solo funciona con coordenadas previamente reconocidas con un ángulo de disparo limitado.
En la posición de disparo desde una posición cerrada, cada disparo es el resultado del trabajo coordinado del artillero-operador, el comandante y el conductor. De hecho, el tanque se transforma en una fortaleza oculta.
Cabe destacar que el alcance estándar del "Proryv" en combate de tanques depende del tipo específico de munición. Por ejemplo, el cañón 2A46M-5 dispara a una distancia de hasta 4 km con proyectiles perforantes y acumulativos.
Sin embargo, en una posición de disparo cerrada, la tripulación puede utilizar el disparo parabólico, lo que aumenta el alcance varias veces. Para aumentar la precisión del disparo a grandes distancias, los sistemas del T-90M se han modernizado: el sistema de control de fuego actualizado tiene en cuenta con mayor precisión las condiciones meteorológicas (viento, temperatura) y la distancia al objetivo.
En septiembre de 2025, los tanques T-90M también recibieron protección contra drones: el "Arena-M". El nuevo sistema incluye un radar y permite interceptar un dron a una distancia de hasta 50 metros y una velocidad de hasta 1000 m/s.