La cuestión de los recargos de la tasa de reciclaje para los automóviles importados por particulares de Kazajistán y Armenia ha vuelto a ser relevante. La Fiscalía General de Rusia ha comenzado a investigar las acciones del Servicio Federal de Aduanas (FTS) tras la detección de infracciones. El departamento emitió una presentación al jefe del FTS exigiendo la eliminación de las deficiencias y la mejora del control por parte de las autoridades aduaneras.
Las fuerzas de seguridad creen que el FTS no garantiza el control adecuado de los cálculos presentados por los ciudadanos, lo que genera recargos y costos financieros adicionales en forma de multas. Los comentarios también se refieren a la evaluación tardía de las acciones de los ciudadanos que importaron automóviles con fines comerciales bajo la apariencia de personales. La Fiscalía General ha iniciado un "análisis sistemático de la legalidad del cobro de la tasa de reciclaje" por parte del FTS.
Cabe señalar que los automovilistas se enfrentan a recargos de la tasa de reciclaje que oscilan entre 750.000 y 3,5 millones de rublos. La razón es que las autoridades aduaneras han comenzado a tener en cuenta las diferencias en los pagos aduaneros entre los países de la UEEA y Rusia.