Turquía debe renunciar al sistema de misiles antiaéreos (SAM) ruso S-400 para obtener los cazas estadounidenses F-35. Así lo comunicó en la red social X el embajador de Estados Unidos en Turquía, Thomas Barack.
Según él, Estados Unidos continúa actualmente las negociaciones con Ankara sobre la cuestión de la adhesión al programa F-35.
Como establece la legislación estadounidense, Turquía ya no debe operar ni poseer el sistema S-400 para volver al programa F-35.
Las autoridades turcas compraron cuatro divisiones de sistemas de defensa aérea, el valor del contrato se estimó en 2,5 mil millones de dólares.
En 2019, Rosoboronexport anunció el cumplimiento de las obligaciones de suministro de los SAM. Más tarde, Washington excluyó a Turquía del programa F-35, exigiendo que renunciara al S-400.