La inteligencia artificial (IA) aún no puede predecir terremotos de manera confiable. Así lo afirmó Andréi Strélnikov, investigador científico principal del laboratorio de paleosismología y paleogeodinámica del Instituto de Física de la Tierra O. Yu. Schmidt y candidato a doctor en geología y mineralogía.
Según él, para realizar predicciones precisas es necesario tener una gran cantidad de datos para procesar.
Para estudiar y comprender, y en el futuro predecir terremotos con mayor precisión, incluso utilizando el aprendizaje automático, se necesitan más datos y una mayor cobertura temporal.
Explicó que las observaciones instrumentales de terremotos en Rusia se llevan a cabo desde hace solo unos cien años. Este tiempo no es suficiente para obtener una imagen real de la actividad sísmica.
Strélnikov añadió que los terremotos graves en Rusia pueden ocurrir con un intervalo de cientos e incluso miles de años. Esto también dificulta la recopilación de datos estadísticos necesarios para el entrenamiento de modelos.
Entre las regiones más sísmicamente peligrosas de Rusia se encuentran áreas como Kamchatka, las Islas Kuriles, Sajalín, así como Pribaikal, Altái y el Cáucaso Norte.