Prácticamente el 37% de los rusos han expresado su deseo de probar platos preparados por un robot, rechazando la comida tradicional de los chefs. El 63% restante sigue prefiriendo los métodos clásicos de cocina. Estos datos fueron revelados por el cofundador del servicio DocsInBox, Leonid Dovbenko, al comentar la actitud de los rusos hacia la introducción de la inteligencia artificial en el sector de la restauración.
El experto señala que la desconfianza hacia los cocineros robotizados se debe a que, a pesar del progreso técnico, la inteligencia artificial aún no puede manejar todos los matices en cuanto al sabor, la textura y la presentación de los platos.
Al mismo tiempo, las empresas están introduciendo activamente la inteligencia artificial en diversos procesos. Un claro ejemplo es la cadena de cafeterías Starbucks, que en 2025 introdujo su propio sistema de IA. Esta tecnología aceleró significativamente el proceso de conteo de inventario, reduciendo el tiempo de una hora a 15 minutos. Un empleado, utilizando una tableta, escanea los estantes, después de lo cual el sistema establece instantáneamente los restos e informa sobre la escasez de productos.
Boris Gern, AI Lead de la compañía Dodo Brands, está seguro de que la inteligencia artificial puede ayudar a los cocineros a crear nuevas combinaciones de ingredientes y recetas, pero no podrá reemplazar el enfoque creativo del ser humano.
La IA puede sugerir nuevas combinaciones de ingredientes, como hicimos con la pizza GPT en Dubái, pero la decisión creativa final, la comprensión del contexto cultural y la creación de una experiencia gastronómica quedará en manos del ser humano.