Rusia ha modernizado los misiles balísticos "Iskander-M" y Kh-47M2 "Kinzhal" para evadir los radares del sistema de misiles antiaéreos (SAM) estadounidense Patriot. Ahora, las municiones vuelan hacia su objetivo siguiendo una nueva trayectoria, inaccesible para la intercepción.
Inicialmente, los misiles vuelan siguiendo una trayectoria balística estándar y luego entran en picado o realizan maniobras bruscas, lo que dificulta el trabajo de los algoritmos de guía e intercepción, explicaron analistas militares.
Este esquema demuestra que los "Iskander" han demostrado ser una plataforma flexible para futuras mejoras y, con la modernización adecuada, pueden seguir siendo relevantes durante muchos años.
En el caso del Patriot, resultó que el software y las capacidades básicas del sistema de misiles antiaéreos están diseñados para perfiles de vuelo predecibles de tipos de misiles conocidos. Las nuevas trayectorias lo sacan de su modo de funcionamiento habitual.
En los medios apareció información de que, hasta finales de 2025, la industria rusa transferirá a los militares alrededor de 2500 misiles de varias clases y emplazamientos, incluyendo "Iskander" y "Kinzhal".
Anteriormente, www1.ru informó que el fabricante del sistema de misiles antiaéreos S-500 "Prometey" exigió casi 300 millones de rublos a la planta de agregados de Sarátov.