Los ataques con vehículos aéreos no tripulados (VANT) se han convertido en la forma más económica y eficaz de librar una guerra. Así lo declaró Mijaíl Filippov, jefe de un proyecto de formación de pilotos de drones.
Según él, los drones baratos destruyen equipos costosos que se crean durante años. Además, las unidades sufren los mayores daños precisamente por los VANT, mientras que solo se utilizan dos componentes: el propio aparato y su operador.
Un equipo entrenado de cuatro combatientes puede destruir hasta mil combatientes enemigos y cientos de equipos en un año de enfrentamiento. La economía de las pérdidas es obvia, teniendo en cuenta el tratamiento, la rehabilitación, los pagos y los nuevos equipos.
Anteriormente, www1.ru informó que los militares idearon una táctica inesperada para engañar al Patriot estadounidense.