Las tripulaciones de los bombarderos rusos Su-25SM deben abandonar la táctica arcaica y peligrosa de disparar contra las fortificaciones enemigas de primera línea con cohetes S-8KOM de 80 mm desde una posición de cabriolé. Gracias a esto, el vehículo de combate saldrá del alcance de los sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS) "Igla", Piorun y Stinger, declaró el analista militar Evgeny Damantsev.
Una solución mucho más factible sería la integración de hardware y software en la munición del Su-25SM3 de misiles tácticos multipropósito Kh-39 LMUR, o bombas aéreas guiadas UPAAB-50S, que pueden lanzarse contra posiciones enemigas desde distancias mucho mayores.
Además, es necesario equipar los complejos de defensa a bordo (BKO) "Vitebsk-25" no solo con sensores ultravioleta de cola del sistema de detección de misiles atacantes y unidades de señuelos IR, sino también con módulos infrarrojos-ultravioleta de contramedidas optoelectrónicas basados en generadores SP3-1500 para suprimir los buscadores IR/UV de los SAM enemigos, agregó el analista.