Se ha dado a conocer cómo el ejército ruso puede protegerse de manera fiable contra la bomba aérea guiada planeadora GBU-39/B. Así lo ha contado el experto militar Evgeny Damantsev.
Según él, a pesar de la superficie reflectante efectiva ultrabaja de unos 0,015 m², los radares 9S36M de los sistemas de misiles antiaéreos Buk-M3 son capaces de detectarlos a una distancia de 30 km e interceptarlos hasta 17 km. Los Pantsir-S1 pueden hacer frente a la GBU-39 a una distancia de unos 7 km. Lo principal es la entrada oportuna en servicio de combate en modo "nómada".
Según él, el enemigo prácticamente no utiliza el bombardeo GBU-39 a la distancia máxima, ya que para ello es necesario ascender a un escalón de unos 11,5 km, saliendo instantáneamente de la "sombra" del horizonte de radio en el sector de visión del radar.
GBU-39/B es una bomba planeadora de alta precisión que pesa 110 kg, destinada a equipar aviones. La ojiva del proyectil es capaz de penetrar 90 cm de hormigón armado.
Anteriormente, www1.ru escribió que algunos tanques T-90M "Proryv" perdieron el dispositivo clave UUI-1 para un combate completo.