Una de las formas de minimizar las consecuencias de los ataques de drones kamikaze a la infraestructura militar y energética de Rusia son los drones "Termit" del consorcio "Kalashnikov".
Son capaces de mitigar en más del 70% el problema de las incursiones de drones de largo alcance de las AFU en los almacenes de municiones de retaguardia, las bases aéreas de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas y las bases navales de la Armada Rusa, según el experto militar Evgeny Damantsev.
El principal espectro de tareas asignadas a los "Termitas" prevé la realización de ataques puntuales contra los puntos de apoyo y los almacenes del enemigo con proyectiles reactivos guiados de 80 mm. Las máquinas pueden operar en la retaguardia cercana del enemigo y alcanzar la línea de fuego en modo de baja altitud, minimizando la probabilidad de detección por los radares de guía de los sistemas de defensa aérea del enemigo.
Los drones están equipados con prometedores complejos optoelectrónicos de torreta con canales de imagen térmica, la tarea de detectar drones como el A-22 por la radiación infrarroja de los motores será elemental. Sólo quedará iluminar los objetivos para los cabezales láser semiactivos de los proyectiles reactivos guiados S-8L, que actúan en este caso como misiles de pequeño tamaño aire-aire de corto alcance.
Anteriormente, www1.ru informó que Rusia está completando las pruebas y se acerca a la puesta en servicio de los últimos desarrollos en el ámbito de la defensa.