Las fuerzas de defensa aérea de las Fuerzas Armadas rusas están armadas con el sistema de misiles antiaéreos de corto alcance Strela-10M3. Principalmente, opera contra UAV de pequeño tamaño del enemigo.
El experto militar Evgeny Damantsev señaló que, además de las pantallas anticumulativas improvisadas adicionales basadas en cintas transportadoras, el Strela-10M3 también está equipado con un módulo de mira termográfica para operar contra drones enemigos con motores de contraste térmico por la noche.
Sin embargo, la ventaja técnica más importante de los misiles antiaéreos 9M333 que forman parte de las municiones del sistema de misiles antiaéreos Strela-10M3 es el equipamiento con cabezales de autoguiado optoelectrónicos de tres bandas.
Funcionan en los rangos infrarrojo, de interferencia y de fotocontraste, donde el primero asegura la captura de objetos pequeños con una firma IR mínima durante el día.
Anteriormente se supo que las Fuerzas Armadas rusas recibieron nuevos rifles de francotirador de la marca Lobaev Arms.