En Rusia se ha desarrollado un dron portador "Burya-20" que calcula objetivos mediante visión artificial y los ataca con drones FPV a una distancia de más de 70 km. El desarrollador del UAV es NPK "Berkut".
El peso de despegue del dron es de 50 kg, y es capaz de transportar una carga útil de 15 kg a una altura máxima de 3 000 m. Al mismo tiempo, la cámara principal funciona eficazmente desde 2 km, y con la ayuda de la visión artificial, detecta el objetivo por sí misma y lo transmite al operador para que tome una decisión.
En promedio, el sistema de comunicación permite entregar drones FPV a 70 km del puesto de control terrestre. Si se lanzan FPV desde tres kilómetros, prácticamente se convierten en munición de merodeo, y así pueden alejarse del "dron de transporte" hasta 15 km.
La inteligencia artificial del dron escanea la superficie que entra en el objetivo de la cámara. Si ve algo sospechoso, la señal se envía al puesto de control terrestre para que se tome una decisión de ataque.
Anteriormente, el ex subcomandante en jefe de la Fuerza Aérea del Sistema Unificado de Defensa Aérea de la CEI, el teniente general de la reserva Aitech Bizhev, expresó la opinión sobre la necesidad de reconsiderar la defensa aérea rusa. Según él, el sistema necesita pasar a la gestión automatizada.