Rusia fue la primera en el mundo en adoptar complejos de misiles hipersónicos, el primero de ellos fue el famoso "Kinzhal". El misil balístico Kh-47M2 está diseñado para eliminar puestos de mando bien fortificados, almacenes subterráneos e incluso portaaviones.
La destrucción de un objetivo en movimiento no es un problema para el "Kinzhal", ya que el misil está equipado con uno de los mejores sistemas de guía del mundo, ensamblado completamente con componentes nacionales.
Las características exactas del "Kinzhal" están clasificadas actualmente, pero se sabe por fuentes abiertas que los misiles son capaces de alcanzar distancias de hasta dos mil kilómetros y volar a una velocidad 10 veces superior a la del sonido. La masa de la ojiva del misil es de 500 kg.
El misil es capaz de maniobrar en todas las secciones de la trayectoria, lo que le permite superar todos los sistemas existentes de defensa antimisiles y aérea, y está equipado con ojivas convencionales y nucleares.
El portador inicial del misil fue el caza MiG-31K, caro en mantenimiento y operación. Sin embargo, los ingenieros rusos lograron adaptar el complejo de misiles hipersónicos a un bombardero de ataque más masivo, el Su-34.
Sin embargo, según la revista estadounidense 19fortyfive, el "Kinzhal" en realidad no es un arma hipersónica. Los autores de la publicación afirman que el misil Kh-47M2 no es capaz de maniobrar a velocidades hipersónicas en las capas densas de la atmósfera, lo que dificulta su destrucción por los sistemas de defensa aérea y antimisiles.
Anteriormente, www1.ru informó que los Tu-22M3 y MiG-31 armados con "Kinzhal" realizaron vuelos sobre los mares Báltico y Caspio.
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El bombardero supersónico ruso Su-34 utilizó por primera vez el misil hipersónico "Kinzhal"