Según informa Rossiyskaya Gazeta, científicos de Tomsk han creado una nueva instalación para ahuyentar a las aves en los aeropuertos. Se diferencia de la anterior en que permite reconocer a las aves y afecta selectivamente solo a aquellas que realmente interfieren con el funcionamiento del puerto aéreo y amenazan los vuelos de los aviones.
El sistema desarrollado en Tomsk determina automáticamente qué ave es "peligrosa" (en la zona del aeropuerto de Tomsk son la corneja gris, la urraca y el cuervo negro) y activa selectivamente el sistema de disuasión. Actualmente, la instalación está en pruebas y se señala que también está generando interés en otros puertos aéreos del país.