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Ingeniero de Samara inventa un interceptor con una velocidad de 24500 km/h

El aparato tendrá siete motores de cohete y podrá derribar bombarderos espaciales

La aviación militar está alcanzando límites hipersónicos más allá de la estratosfera. La respuesta a la aparición de armas orbitales futuras parece estar tomando forma en las oficinas de diseño rusas.

Han aparecido en acceso público los planos de un aparato único, declarado como un interceptor de dos etapas para bombarderos espaciales, capaz de acelerar hasta Mach 20 — 24500 km/h a nivel del suelo y 21500 km/h en la estratosfera. El autor del proyecto es el diseñador Yuri Mikhailov de Samara.

La idea parece más bien un concepto de ciencia ficción. El aparato, con una masa de aproximadamente 100 toneladas, despega casi verticalmente, luego separa la primera etapa y continúa la aceleración con la segunda.

La primera etapa recibió tres motores de cohete de combustible sólido, cada uno con un empuje de 100 toneladas. Deben sacar el aparato de la atmósfera y acelerarlo a velocidad supersónica. Después de agotar el combustible, la etapa se separa mediante pernos pirotécnicos.

En el espacio — cuatro motores de cohete líquido y hidrógeno

La segunda etapa difiere notablemente de la primera. En ella se instalan 4 motores de cohete líquido, cada uno con un empuje declarado de 150 toneladas. Funcionan con hidrógeno líquido y oxígeno y están diseñados para acelerar el aparato ya en el espacio exterior.

La patente declara un indicador extremadamente ambicioso: la velocidad de Mach 15 debe alcanzarse en aproximadamente 80 segundos. La velocidad máxima declarada es Mach 20.

La disposición de los motores también es interesante. Entre los cuatro motores de cohete líquido se encuentra un cuerpo central cónico que, según el autor, debería aumentar el grado de expansión de las toberas y mejorar su eficiencia en un 8-10%.

Además, se prevé que los motores no solo se enciendan, sino que también se apaguen repetidamente. Para el control de vuelo se utilizan motores de cohete líquido basculantes y toberas de alabeo separadas.

La principal sorpresa — un láser de combate

Pero el detalle más inusual no se encuentra en el sistema de propulsión. La segunda etapa debe llevar un arma, preferiblemente un láser de combate.

La patente menciona directamente la posibilidad de utilizar el aparato no solo contra "bombarderos espaciales", sino también para destruir varios sistemas satelitales y naves espaciales.

Es decir, el autor propone no un avión hipersónico ordinario, sino una especie de aparato interceptor de cohetes de dos etapas que, después de despegar de la atmósfera, continúa operando en el espacio.

El interceptor debe combinar las funciones de un aparato hipersónico y un medio de ataque espacial, con propulsión de cohete y arma láser en la segunda etapa.

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