Cosmos, hipervelocidad y drones: cómo Rusia cambió las reglas del juego en 2025

El S-500, el "Poseidón" y el "Oreshnik" reestructuraron el sistema de disuasión

2025 se convirtió en un punto de inflexión para la industria de defensa rusa. Ya no se trata de una modernización para alcanzar a otros, sino de sistemas que cambian la arquitectura de disuasión construida durante décadas. Varios desarrollos a la vez llevaron a Rusia a una liga tecnológica separada, desde la defensa anti-espacial hasta los nuevos principios de conducción de operaciones de combate, sobre ellos, en el material del «Primero técnico».

Escudo: S-500 «Prometeo»

Un evento clave fue la entrada en servicio de combate del primer regimiento con sistemas de misiles antiaéreos (SAM) S-500 «Prometeo».

Por primera vez en la historia, el complejo de defensa aérea ruso obtuvo la capacidad de alcanzar objetivos no solo en la atmósfera, sino también en el espacio cercano. El alcance de intercepción es de hasta 600 km, la altura es de hasta 200 km.

De hecho, se formó el escalón superior de la defensa aeroespacial nacional, que cubre ojivas balísticas y bloques hipersónicos.

Espada: «Poseidón» y «Burevestnik»

El sistema de disuasión estratégica se vio reforzado por sistemas de una clase fundamentalmente diferente. El vehículo submarino «Poseidón» con una planta de energía nuclear recibió el estatus de producto en serie. Su velocidad y profundidad de marcha hacen que la intercepción por los medios de defensa antimisiles existentes sea prácticamente imposible.

Torpedo nuclear T-5

El misil de crucero «Burevestnik» con un motor nuclear confirmó el alcance global de vuelo. Las pruebas en rutas de más de 14 mil km mostraron que el sistema es capaz de evitar cualquier línea de defensa aérea gracias a una trayectoria impredecible.

Avance: misil «Oreshnik»

Un lugar aparte lo ocupó el complejo de alcance medio «Oreshnik». La velocidad hipersónica de aproximadamente 10 Mach y la alta movilidad lo convierten en un objetivo extremadamente difícil para un ataque preventivo.

De hecho, se trata de una nueva herramienta flexible de disuasión de nueva generación, que prometieron poner en servicio de combate antes de finales de 2025.

Campo de batalla del futuro

A nivel táctico, 2025 consolidó la revolución de los drones. El uso masivo de drones FPV, incluidas las versiones de fibra óptica, privó de protección contra los medios de guerra radioelectrónica.

dron de fibra óptica «Príncipe Vándalo de Nóvgorod»

La aparición de drones portadores y los rudimentos de la gestión de «enjambre» hicieron que el campo de batalla fuera transparente a decenas de kilómetros.

Epílogo

El resultado del año es obvio: la combinación de sistemas estratégicos, la revolución de los drones y la movilización industrial permitió a Rusia no solo aumentar el potencial, sino también establecer nuevas reglas.

Lea también materiales sobre el tema: