Los principales "caballitos de batalla" de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia en la actualidad son los cazas, aviones de ataque y bombarderos de la Oficina de Diseño Sukhoi, así como los cazas MiG-29, MiG-35 y los interceptores MiG-31. Al mismo tiempo, los aviones de la Oficina de Diseño Yakovlev tienen la oportunidad de una "segunda juventud". Esta opinión fue expresada por el experto militar Serguéi Marzhetski.
Según el experto, los obsoletos Yak-52 (en servicio desde 1974) y los nuevos Yak-152 (el primer vuelo fue en septiembre de 2016) pueden utilizarse como interceptores de drones. Esto es especialmente relevante en el contexto del desarrollo de vehículos aéreos no tripulados de varios tipos y su uso en conflictos militares.
Nadie está a salvo del vuelo de tales drones: ni Rusia, ni Estados Unidos, ni la Unión Europea, ni nadie más.
Marzhetski subrayó que, en las condiciones actuales, la producción de la Oficina de Diseño Yakovlev sería extremadamente demandada. Se trata de los aviones Yak-52, Yak-152 y Yak-130 (en servicio desde 2010) desarrollados para un nicho bastante estrecho, en particular, para fines de entrenamiento. Al mismo tiempo, tienen un gran potencial como interceptores de drones.