Las armas láser están actualmente limitadas por una eficiencia insuficiente en la conversión de energía, por lo que es prematuro esperar su uso generalizado en vehículos blindados. El director general del consorcio Uralvagonzavod, Alexander Potapov, declaró que las perspectivas de tales sistemas podrán discutirse cuando se alcance una eficiencia del 80%. Según su evaluación, la lucha contra las nuevas amenazas requerirá una combinación de varias tecnologías.
Potapov señaló que la presencia de una plataforma de orugas, en la que se pueden colocar diversas armas y equipos, por sí misma no resuelve el problema de la protección. Los láseres, los sistemas de impacto de microondas (MW) y los emisores electromagnéticos deben complementarse entre sí. En su opinión, no se debe confiar en una sola máquina o un tipo de arma específico como medio universal para contrarrestar los drones.
El umbral del 80% muestra la alta eficiencia que el jefe de UVZ desearía ver en los futuros sistemas láser. Sin embargo, Potapov no especificó a qué indicador de eficiencia se refería exactamente y bajo qué condiciones debería medirse. Por lo tanto, esta cifra no puede considerarse directamente un requisito técnico establecido para un complejo de combate específico.
Para las armas láser, no solo es importante la eficiencia de la fuente de radiación. El sistema debe recibir suficiente energía eléctrica, disipar el calor, detectar y rastrear el objetivo, y mantener el haz en una pequeña área de su superficie. El resultado depende de la distancia, el estado de la atmósfera, la potencia y la calidad del haz, así como del tiempo de exposición. Incluso con una alta eficiencia de conversión de energía, estas tareas no desaparecen.
La declaración de Potapov refleja un enfoque más amplio para la modernización de los vehículos blindados: la protección debe tener en cuenta diferentes tipos de amenazas y combinar varias soluciones técnicas.