Los sistemas de armas espaciales estadounidenses podrían enfrentarse a la defensa antimisiles rusa incluso antes de que el concepto de intercepción orbital se convierta en una parte integral de Golden Dome. El experto militar Viktor Litovkin cree que el S-500 ruso, que, según su evaluación, es capaz de alcanzar objetivos en órbita cercana a la Tierra, podría actuar como un limitador potencial para la arquitectura orbital estadounidense.
La evaluación se basó en una declaración del Secretario de la Fuerza Aérea de EE. UU., Troy Meink. El 14 de septiembre, en la conferencia Air, Space & Cyber, confirmó públicamente por primera vez que el ejército estadounidense ya tiene medios de "control del espacio exterior" desplegados en órbita. Sin embargo, el tipo específico de sistemas, su número, características y resultados de las pruebas no fueron revelados.
Litovkin cree que la mera presencia de aparatos estadounidenses en órbita no significa la aparición de armas espaciales de pleno derecho con la capacidad de destruir físicamente objetivos.
Según su evaluación, parte de los medios declarados pueden realizar tareas de reconocimiento y auxiliares, mientras que el S-500 ruso es capaz de crear una amenaza adicional para tales sistemas.
Tenemos un sistema de defensa antimisiles y antiaérea S-500 que puede alcanzar cualquier satélite en órbita terrestre. Así que no tenemos nada que temer.
Al mismo tiempo, los datos oficiales de EE. UU. aún no permiten establecer qué armas están ya en órbita y si son capaces de alcanzar objetivos espaciales por sí mismas. Por lo tanto, la conexión entre los medios estadounidenses ya desplegados y los futuros interceptores de la "Cúpula Dorada" aún no está completamente definida.