El ejército ruso ha comenzado a utilizar la última estación de guerra electrónica llamada "Pole-31" para protegerse de los vehículos aéreos no tripulados de reconocimiento y ataque. El complejo fue desarrollado por NPO "Kilovatt".
El "Pole-31" no afecta el canal de control del dron, sino las señales de navegación por satélite que el dron utiliza para determinar sus coordenadas y construir su ruta. El alcance de supresión declarado es de al menos 2 km.
La estación funciona con señales GPS, GLONASS, BeiDou y Galileo. Para ello, utiliza dos rangos de frecuencia: 1162–1300 y 1550–1630 MHz.
Según NPO "Kilovatt", el "Pole-31" se instala en zonas elevadas. En esta configuración, la estación puede cubrir infraestructura militar, transporte, vehículos blindados, personal, empresas industriales, instalaciones del complejo de combustible y energía y otras instalaciones importantes.
Anteriormente, NPO "Kilovatt" ya había revelado las características del "Pole-31", pero ahora se ha sabido que el ejército ruso ha comenzado a utilizarlo. Esta es la primera actualización significativa de la información sobre el complejo desde la publicación de sus parámetros técnicos.
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