Las fábricas rusas, las empresas mineras y los centros de datos están considerando cada vez más la generación propia. En algunos lugares, la capacidad de la red ya no es suficiente, en otros, la conexión se retrasa años, y para los centros de datos, la energía de respaldo se convierte en una condición operativa obligatoria.
El diésel sigue siendo la principal opción de respaldo, pero cada vez más proyectos consideran el gas. Con un precio de la electricidad de la red de alrededor de 9,3 rublos por kWh, una estación propia ya parece más rentable en algunos casos. El problema es otro: no se puede instalar rápidamente, se necesitan aprobaciones, gas y un sitio adecuado.
La demanda de los centros de datos es particularmente notable. Si en 2025 representaban alrededor del 17% de la cartera de instalaciones diésel de PSM, en 2026 la empresa espera ya un 40-50%. En Moscow, estos proyectos también se enfrentan al ruido, la ecología y la simple escasez de espacio.
Las instalaciones occidentales casi han desaparecido de los nuevos proyectos: son difíciles de importar, costosas de mantener, y la entrega de algunos modelos se ofrece para esperar hasta 2027-2028. Por lo tanto, el mercado se está moviendo cada vez más hacia los motores chinos, que deben ser modificados y adaptados en el sitio.
La pregunta principal ahora no es si el negocio necesita su propia central eléctrica, sino cómo construirla rápidamente. Ya están apareciendo solicitudes de 100-200 MW, pero aún no existe un modelo listo para tales escalas en Russia; el mercado apenas está aprendiendo a construirlo desde cero.
Crisis energética de los centros de datos: lo que ya está sucediendo
Ya hemos escrito que las empresas de redes eléctricas han dejado de firmar nuevos contratos para la conexión de centros de datos en Moscow: la capacidad disponible se ha agotado, y la nueva generación está prevista solo para 2027-2030. Paralelamente, la minería, la infraestructura de IA y los servicios en la nube han comenzado a competir por los mismos gigavatios; la carga de los centros de datos ya alcanza los 4 GW, alrededor del 2% del consumo total de energía del país. En respuesta a la creciente escasez, el Ministerio de Energía declaró que las empresas tienen derecho a invertir de forma independiente en la construcción de generación cerca de sus instalaciones, y a los centros de datos de Moscow, mientras tanto, se les ofreció aceptar el riesgo de cortes durante las horas pico de carga. Este contexto explica por qué la generación propia, de ser una opción de respaldo, se está convirtiendo en una necesidad operativa.

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