Vietnam está considerando la compra de 18 aviones de entrenamiento y combate rusos Yak-130M, que podrían convertirse en un nuevo elemento de defensa de las bases aéreas y reforzar la flota de cazas Su-30. Así lo informó la publicación Defence Security Asia.
El Yak-130M es una profunda modernización del avión de entrenamiento y combate ruso Yak-130. La aeronave recibió nuevos sistemas a bordo, una estación de radar, un complejo optoelectrónico y capacidades ampliadas para el uso de armamento. En Rusia, el avión ya no se considera solo una plataforma para el entrenamiento de pilotos, sino también un avión de combate ligero capaz de operar contra objetivos aéreos y terrestres.
Una de las nuevas áreas de aplicación del Yak-130M es la lucha contra grandes drones. El avión es capaz de utilizar armamento aire-aire y aire-superficie, lo que permite su uso para interceptar objetivos aéreos y apoyar a cazas más pesados.
La posible entrega de 18 aeronaves permitirá a Vietnam aumentar significativamente su flota de aviones de la familia Yak-130. Actualmente, el país ya opera aviones de entrenamiento y combate rusos de este tipo, que se utilizan para entrenar pilotos y para la transición a aeronaves de combate más complejas, incluidos los cazas Su-30.
El primer vuelo del Yak-130M modernizado tuvo lugar en junio de 2026 en la planta de aviación de Irkutsk. Durante el vuelo de prueba, el avión permaneció en el aire durante unos 50 minutos, alcanzó una altitud de hasta 2000 metros y una velocidad de unos 600 km/h.
La aparición de interés de exportación por el Yak-130M demuestra que Rusia está intentando introducir el avión de combate ligero en el mercado internacional. La aeronave ocupa un nicho entre los aviones de entrenamiento y los cazas de pleno derecho, ofreciendo una opción más económica para los países que no necesitan adquirir plataformas de combate pesadas.