El misil balístico del complejo "Iskander" puede equiparse con una ojiva de racimo que, tras separarse del portador, libera decenas de elementos de impacto individuales. Este diseño permite crear una gran zona de impacto sobre el objetivo mediante el uso simultáneo de múltiples submuniciones.
Las submuniciones del "Iskander" existen en varias versiones. Dependiendo de la ejecución, pueden utilizar elementos de fragmentación, de carga hueca o de detonación volumétrica, diseñados para impactar diferentes tipos de objetos.
Una sola ojiva de racimo contiene hasta 54 elementos de combate. Después de la separación a una altitud de aproximadamente 900-1400 metros, se distribuyen sobre el área designada y pueden utilizar sistemas de guía incorporados, incluyendo un altímetro de radio y un telémetro láser, para corregir la trayectoria.
Además de las variantes de ataque, se han desarrollado ojivas de racimo para el complejo con la capacidad de minar remotamente el terreno.
Anteriormente, "Pervyy tekhnicheskiy" informó sobre los misiles aerobalísticos del "Iskander-M" que fueron modernizados: el holding "Vysokotochnye kompleksy" mejoró la precisión del misil 9M723, utilizado en condiciones de combate.