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Las plantas químicas del futuro podrían ser del tamaño de un chip: Skoltech habla de la revolución de la IA

Pequeños dispositivos crearán medicamentos, materiales y nuevas sustancias

En lugar de grandes talleres, las producciones del futuro podrán funcionar con pequeños chips del tamaño de una oblea. Esta tecnología está siendo desarrollada actualmente por científicos rusos. Los chips microfluídicos controlados por inteligencia artificial cambiarán por completo el enfoque habitual de la creación de sustancias químicas. Los detalles fueron revelados por la rectora del Skolkovo Institute of Science and Technology, la académica de la RAS Yulia Gorbunova.

Beneficios de los chips microfluídicos con IA

Se trata de microchips especiales capaces de crear sustancias o realizar análisis complejos de forma rápida y económica, sustituyendo equipos voluminosos y costosos.

En lugar de enormes reactores y recipientes, todos los procesos tendrán lugar dentro de diminutos canales, una especie de "tuberías" en miniatura en el chip. Allí se puede controlar con gran precisión la presión, la temperatura y el tiempo de reacción.

Según Yulia Gorbunova, estas tecnologías pueden cambiar el principio mismo de funcionamiento de la industria química. La principal ventaja de estos sistemas es la capacidad de obtener las sustancias necesarias más rápidamente y en condiciones más precisas.

El resultado del trabajo pueden ser productos necesarios para las industrias más importantes de la economía: nuevos medicamentos, productos químicos para la petroquímica y la agroquímica, así como materiales para la fabricación de instrumentos, la ingeniería mecánica y la ingeniería aeronáutica.

¿Dónde más se pueden utilizar las instalaciones en miniatura?

Los dispositivos microfluídicos pueden utilizarse no solo en la industria, sino también en la investigación científica.

Permiten realizar reacciones químicas complejas en sistemas compactos con un control preciso de todos los parámetros y, al mismo tiempo, analizar los productos obtenidos directamente durante el proceso.

El desarrollo de estos chips está a cargo de científicos de la empresa Labadvance, creada con el apoyo de Skoltech (grupo VEB.RF) y residente del centro de innovación "Skolkovo".

Los desarrollos también se llevan a cabo en el International Research Institute of Intelligent Materials de la SFU. Los científicos están creando chips microfluídicos, incluso mediante impresión 3D, para acelerar la síntesis de materiales funcionales. Los investigadores aplican activamente algoritmos de aprendizaje automático.

En Rostec (NPP "Radiosvyaz", holding "Rosel") se han centrado en la medicina y han desarrollado un prototipo de sistema electroquímico "Biosensor" para el diagnóstico temprano de enfermedades oncológicas.

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