Los estafadores atacan cada vez más a víctimas preseleccionadas en lugar de personas al azar. Para ello, estudian perfiles en redes sociales y mensajería, recopilando un expediente digital a partir de publicaciones abiertas, informó el Ministerio del Interior.
Se puede utilizar información sobre el trabajo, los familiares, los pasatiempos y los eventos recientes en la vida de una persona. Dicha información ayuda a los delincuentes a idear un pretexto plausible para una conversación y hacer que la comunicación sea lo más personal posible.
Después de la preparación, los estafadores entran en un diálogo directo y utilizan técnicas de ingeniería social. Los detalles familiares crean la sensación de que el interlocutor realmente representa a un banco, una empresa o conoce a la persona personalmente.
El Ministerio del Interior enfatizó que la base para un ataque dirigido a menudo son los datos que los propios usuarios dejan en acceso público.
Leer más sobre este tema:
- De vecinos falsos a deepfakes: cómo han cambiado los esquemas de los estafadores
- El spam dejó de ser masivo: los estafadores pasaron a la caza de datos dirigida
- ¿La transferencia fue a estafadores? El banco y el operador compartirán la responsabilidad por el reembolso