El holding Rosel está trabajando en la adaptación del complejo quirúrgico multifuncional "Alkor" para las necesidades de la medicina de campo militar. El aparato, que ya ha demostrado su eficacia en clínicas civiles, recibirá una nueva modificación orientada a operar en condiciones de campo.
La principal ventaja de "Alkor" es su mínima invasividad. En lugar de grandes incisiones, los cirujanos realizan punciones mínimas. Esto reduce el tiempo de la operación, acelera la recuperación de los heridos y aumenta la capacidad de los hospitales de campaña.
Varias herramientas clave se combinan en una unidad móvil. El aparato de cirugía por radiofrecuencia realiza cortes precisos y al mismo tiempo coagula, "sellando" instantáneamente los vasos dañados, deteniendo la pérdida de sangre. El ultrasonido incorporado permite a los médicos ver los órganos internos y el flujo sanguíneo en tiempo real, lo cual es especialmente importante en las operaciones laparoscópicas en la cavidad abdominal.
El complejo está equipado con un sistema de evacuación de humo, un potente extractor que elimina el aerosol formado durante el uso del láser y el electrobisturí, y protege las vías respiratorias de los cirujanos.
En Rosel señalan que la nueva modificación se basa en tecnologías ya probadas con éxito en clínicas civiles. La adaptación de "Alkor" para la medicina militar es el siguiente paso en el desarrollo del complejo, que puede convertirse en una herramienta indispensable en los hospitales de campaña.