Los ciberestafadores cada vez más no comienzan con una llamada aterradora del "banco", sino con un mensaje ordinario de un supuesto vecino. Una de las principales tendencias de 2026 han sido los chats falsos de vecinos en Telegram, según un estudio de Win2Win Communications y Brand Analytics.
Primero, los atacantes crean la apariencia de una correspondencia habitual entre residentes. Luego, ofrecen votar por mejoras, confirmar datos para la empresa de gestión o recibir una nueva llave de intercomunicador. El final es familiar: se le pide a la persona que haga clic en un enlace o que diga un código del mensaje.
Otro pretexto popular es la biometría. Los estafadores llaman en nombre de varios servicios y convencen a las víctimas de "proteger", actualizar o confirmar urgentemente sus datos personales. El cálculo se basa en que el tema parece complicado y la demanda, urgente.
También han aparecido los primeros esquemas con deepfakes, voces y videos falsos de personas conocidas. Sin embargo, esta herramienta aún no se ha vuelto masiva: con mayor frecuencia, los delincuentes todavía utilizan escenarios simples donde la confianza se crea con un avatar familiar, un chat plausible y una sensación de urgencia.
El cambio principal es que los ataques se acercan más a la vida cotidiana. Ahora, la trampa puede no parecer una llamada obvia de un estafador, sino un mensaje ordinario de un vecino, una empresa de gestión o un familiar.
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