Roskachestvo llevó a cabo una inspección a gran escala de cargadores y descubrió que la mayoría de ellos no cumplen con los requisitos de seguridad, informa RIA Novosti. De las 20 muestras probadas, 13 fallaron las pruebas en 37 indicadores de calidad y seguridad. El problema principal no es la potencia o la velocidad de carga, con lo que han aprendido a lidiar, sino los sistemas de protección: los fabricantes ahorran en aislamiento, plástico ignífugo y filtros de interferencia.
El comprador de tal dispositivo no obtiene una carga lenta, sino una fuente potencial de incendio y descarga eléctrica, explicaron en la organización. Externamente, la falsificación puede ser indistinguible del original, por lo que la única protección es el lugar de compra y el precio. Los expertos recomiendan no comprar cargadores por menos de 900-1000 rublos, a menos que sea un producto de una marca probada, y adquirir equipos solo en grandes cadenas federales o tiendas oficiales en mercados en línea.
Así, la fórmula de seguridad es simple: reputación de la marca más un precio superior a 900 rublos. Todo lo que esté por debajo es una lotería con altas probabilidades de incendio.