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Hay luz, pero no hay garantías: los centros de datos de Moscú propuestos para vivir con riesgo de apagones

El consumo ha aumentado más del 33%, y las nuevas instalaciones pueden ser desconectadas en horas pico

Los centros de datos rusos han aumentado su consumo de energía en más del 33% en un año. La demanda es impulsada por la inteligencia artificial, la creciente carga en la infraestructura de TI y la minería, que representa alrededor del 60% de la capacidad de la industria.

El principal problema ya no es el volumen total de electricidad, sino su distribución. Moscú, la región de Moscú, el sur de Russia y el sureste de Siberia se han enfrentado a la escasez, mientras que en el Noroeste, la región del Volga y parte de los Urales, la capacidad sigue siendo libre.

Trasladar la infraestructura de la capital no es fácil: los principales canales de comunicación se concentran allí. Los centros de datos clásicos en Moscú no están prohibidos, pero las nuevas instalaciones pueden conectarse bajo la cuarta categoría de fiabilidad, con riesgo de desconexión durante las horas de máxima carga.

El mercado tendrá que elegir entre la generación propia, por ejemplo, a gas, y la reubicación en las regiones. La segunda opción se topa con retrasos en la transmisión de datos, la calidad de la comunicación, la disponibilidad de especialistas y el costo de operación.

El Ártico difícilmente será una solución sencilla: el frío ayuda a ahorrar en refrigeración, pero la distancia aumenta drásticamente los costos. Sin embargo, las regiones con exceso de energía pueden atraer clientes de los países BRICS, CIS y Asia; algunas empresas chinas ya utilizan plataformas rusas para operar en mercados vecinos.

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