Investigadores del Instituto de Biología y Biomedicina de la NNGU que lleva el nombre de N.I. Lobachevsky han propuesto un nuevo enfoque para la terapia de la enfermedad de Alzheimer. Utilizaron el fármaco necrostatina-1, que bloquea la necroptosis, un tipo de muerte de las células nerviosas que desempeña un papel importante en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
Los experimentos se realizaron en ratones envejecidos con una forma familiar de la enfermedad de Alzheimer. El fármaco se administró a los animales a partir de los seis meses de edad, cuando esta línea muestra los primeros signos de neurodegeneración y deterioro cognitivo. Después de tres meses de terapia, los ratones mostraron mejores resultados en las pruebas de aprendizaje y memoria en comparación con el grupo de control que no recibió el fármaco. Los animales también mantuvieron un nivel normal de actividad motora y el daño al tejido cerebral fue insignificante.
Como explicó la autora del estudio, Elena Mitroshina, la necroptosis es un tipo controlado de muerte celular que conduce a una respuesta inflamatoria pronunciada. La necrostatina-1 bloquea los procesos de muerte en la primera etapa, lo que permite ralentizar el desarrollo de la patología. El grupo de control de animales sin terapia, por el contrario, se sentía peor y era incapaz de aprender y recordar información.
Los científicos también descubrieron que la terapia era más efectiva en machos que en hembras, lo que se asocia con un inicio más temprano y una alta tasa de desarrollo de neurodegeneración en las hembras. Los investigadores planean desarrollar nuevos protocolos de tratamiento teniendo en cuenta estas características.
En la NNGU señalaron que la investigación se realizó con el apoyo de la Russian Science Foundation. Queda por determinar las consecuencias a largo plazo de la terapia, estudiar el comportamiento de las células cerebrales supervivientes y realizar experimentos con nuevos regímenes de administración del fármaco. Los científicos también están interesados en cómo el estrés afecta el desarrollo de la neurodegeneración en ratones mayores y la efectividad del tratamiento.