La planta de ingeniería mecánica de Perm ha comenzado por primera vez la producción en serie de ejes navales de fibra de carbono. Estos productos innovadores son tres veces más ligeros que sus análogos metálicos tradicionales, reducen significativamente el nivel de ruido y son completamente no magnéticos.
Hasta ahora, la industria rusa no producía ejes navales de materiales compuestos. El nuevo modelo VMK-60-1 está diseñado para transmitir el par del motor principal a la hélice y está destinado a ser utilizado en embarcaciones de diversas clases.
La principal diferencia del nuevo diseño es su peso significativamente menor. El eje de fibra de carbono pesa alrededor de 300 kilogramos, mientras que un producto metálico similar puede alcanzar una tonelada. Además de la reducción de peso, la construcción compuesta disminuye el ruido del barco y no posee propiedades magnéticas, lo que amplía sus posibilidades de aplicación.
El desarrollo forma parte del programa de sustitución de importaciones. Anteriormente, las empresas rusas compraban ejes navales similares a las empresas alemanas Centa y Vulcan. Tras el cese de los suministros en 2022, la industria se vio obligada a buscar proveedores alternativos en Asia. Ahora, el fabricante nacional espera cubrir completamente la demanda interna, siempre que el producto sea competitivo en precio y calidad.
Alexey Zakharov, ingeniero jefe de la planta de ingeniería mecánica de Perm, informó que las capacidades de producción de la empresa permiten fabricar ejes compuestos de prácticamente cualquier longitud y diámetro para barcos y embarcaciones de cualquier desplazamiento.