El Banco de Rusia no apoyó el proyecto de un sistema de pago propio, que Sber, Alfa-Bank y T-Bank estuvieron discutiendo durante casi un año, informa RBC citando fuentes. La iniciativa podría haber sido un complemento o una alternativa al Sistema Nacional de Tarjetas de Pago.
Al principio, los bancos propusieron mantener varios códigos QR y configurar el roaming de pagos entre diferentes servicios. Más tarde, el concepto evolucionó a un sistema separado con pago por código QR, biometría, Bluetooth y otros escenarios sin vincularse a tarjetas.
La primera versión no satisfizo al Banco Central debido a la falta de ventajas tecnológicas sobre las soluciones ya existentes. La segunda opción, según fuentes de RBC, se superponía con lo que el propio regulador está desarrollando a través del QR universal, el Sistema de Pagos Rápidos, el rublo digital y la biometría.
En lugar de un nuevo circuito, el Banco Central propuso a los bancos discutir la participación en el capital de NSPK o en sus servicios individuales. Las negociaciones continuarán, pero por ahora el mercado, al parecer, se quedará con una única infraestructura de pago básica.
Para los bancos, el proyecto no solo era necesario para nuevas formas de pago: podría haber ayudado a desarrollar servicios de comisiones y a no ceder parte del flujo de pagos a los mercados. Sin embargo, ahora la discusión ha vuelto a la vieja idea: dar a los participantes más grandes una participación en NSPK y, posiblemente, influencia en su desarrollo.